Síndrome de Burnout también conocido como:

Síndrome de desgaste profesional.

Síndrome de desgaste ocupacional (SDO).

Síndrome del trabajador desgastado.

Síndrome del trabajador consumido.

Síndrome de quemarse por el trabajo.

Síndrome de la cabeza quemada.

Surmenage,  en francés (estrés).

Es un padecimiento que consiste en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido. Los más vulnerables a padecer el síndrome son aquellos profesionales en los que se observa la existencia de interacciones humanas trabajador-cliente de carácter intenso o duradero. Dichos profesionales suelen ser caracterizados como de desempeño satisfactorio, comprometidos con su trabajo y con altas expectativas respecto a las metas que se proponen, en las que el burnout se desarrolla como respuesta a estrés constante y sobrecarga laboral. El síndrome de burnout es muy frecuente en Personal Sanitario (Nutricionistas, Médicos, Enfermeras/os, Cuidadores (Auxiliares de Clínica, Gerocultores), Psicólogas/os, Psiquiatras, Terapeutas Ocupacionales, Trabajadores Sociales, Terapeutas Familiares,  Consejeros Matrimoniales, Personal Administrativo), y Docentes, Deportistas de Élite,  Teleoperadores (operadores de Centros de llamadas), Ingenieros, Personal de las Fuerzas Armadas. Las Mujeres son las que presentan mayor prevalencia que los Hombres.

Dimensiones del síndrome de Burnout:

  • Cansancio Emocional: agotamiento emocional debido a las exigencias del trabajo.
  • Despersonalización: valora el grado de indiferencia y apatía frente a la sociedad.
  • Baja realización personal: sentimientos de éxito y de realización personal muy elevados, enfrentados con la realidad de escaso éxito y poca realización personal.

Sintomas:

Se categorizan en cuatro grupos, donde se desarrollan de forma progresiva:

  • Síntomas Psicosomáticos: Cefaleas, molestias gastrointestinales, insomnio, entre otros.
  • Síntomas Conductuales: Problemas relacionales, absentismo laboral, entre otros.
  • Síntomas Emocionales: Distanciamiento afectivo, ansiedad y disminución del rendimiento laboral.
  • Síntomas Defensivos: Negación de los síntomas anteriores y desplazamiento de los sentimientos hacia otros ámbitos.

Fuerte sentimiento de impotencia, pues desde el momento de levantarse ya se siente cansado. El trabajo no tiene fin y, a pesar de que se hace todo para cumplir con los compromisos, el trabajo nunca se termina. La persona que lo padece se vuelve anhedónica, que lo que anteriormente era motivo de alegría ahora no lo es, pierde la capacidad de disfrutar. Aún cuando se tiene tiempo, se siente siempre estresado. A diferencia de lo que ocurría al principio, el trabajo ya no produce incentivos para la persona afectada con burnout. Visto por otras personas, aparenta sensibilidad, depresión e insatisfacción.

El Síndrome de Burnout suele deberse a múltiples causas:

Se origina en las profesiones de alto contacto con personas, con horarios de trabajo excesivos. Se ha encontrado en múltiples investigaciones que el síndrome ataca especialmente cuando el trabajo supera las ocho horas diarias, cuando no se ha cambiado de ambiente laboral en largos periodos de tiempo y cuando la remuneración económica es inadecuada. El desgaste ocupacional también sucede por las inconformidades con los compañeros y superiores cuando lo tratan de manera incorrecta, esto depende de tener un pésimo clima laboral donde se encuentran áreas de trabajo en donde las condiciones de trabajo son inhumanas.

Existen dos factores de riesgo para la aparición del síndrome burnout:

  1. El estrés como resultado de una responsabilidad, que con frecuencia supera las capacidades del individuo para resolverlas, y si a esto le agregamos la incertidumbre del futuro, los problemas económicos y las relaciones familiares con poca tolerancia, son fuertes detonantes.
  2. La deprivación del sueño y el efecto que causa en el desempeño laboral y académico: La deprivación crónica del sueño modifica la concentración y altera la capacidad de decisiones que como resultado se incrementan los errores con consecuencias fatales.

Pautas Para Evitar El Síndrome de Burnout:

  • Conseguir Perspectiva: Lo veremos con otros ojos, analizaremos el problema, o situación de forma diferente y alcanzaremos la solución  que se nos había pasado totalmente por alto.
  • Establecer Prioridades y Organizarse: Evitar en la medida de lo posible estar constantemente apagando fuegos y establecer una lista de prioridades de lo importante que se ha de realizar, para no caer en lo urgente.
  • Delegar y Hablar con los demás: Con éste simple gesto puedes mejorar sustancialmente la forma de trabajo de la empresa y conseguir la difícil labor de motivar a los empleados.
  • Desconectar: Tener otra actividad intelectual o quedar con amigos y familiares y salir un rato a tomar algo o charlar puede hacer maravillas en la empresa.